El sistema nervioso contiene más de 100 000 millones de células nerviosas (neuronas), así como un número aún mayor de células de apoyo (células gliales). Cada célula nerviosa tiene un cuerpo celular (soma) y varias prolongaciones (axón, fibra nerviosa). Las neuronas son células especializadas en recibir, conducir y transmitir impulsos nerviosos. Las células gliales, que se enrollan alrededor de los axones, forman vainas de mielina aislantes (vainas de grasa). Los axones mielinizados tienen una velocidad de conducción mayor que los no mielinizados.
Anatomía del sistema nervioso
Desde el punto de vista anatómico, el sistema nervioso se puede dividir en un sistema nervioso central (SNC), formado por el cerebro y la médula espinal, y un sistema nervioso periférico (SNP), compuesto por 32 pares de nervios espinales y 12 pares de nervios craneales.
Las distintas funciones del sistema nervioso consisten en controlar nuestros músculos (sistema nervioso somático-motor), transmitir las sensaciones de las células sensoriales de la piel, etc. (sistema nervioso sensorial), así como regular funciones como el pulso, la respiración, etc., lo cual se lleva a cabo a través del sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso autónomo, a su vez, se puede dividir en el sistema nervioso simpático y el parasimpático.

El sistema nervioso sensorial
Las fibras nerviosas sensoriales transmiten impulsos desde las células sensoriales hasta el CSN. Esto ocurre de forma automática.
Sistema nervioso somático-motor
Las fibras nerviosas motoras transmiten impulsos desde el SNC a la musculatura esquelética. De forma voluntaria.
El sistema nervioso autónomo
- Las fibras nerviosas motoras transmiten impulsos a las glándulas, al corazón y a la musculatura lisa. Se produce de forma automática
- El sistema nervioso simpático se activa en situaciones de crisis: aumenta el pulso, la presión arterial y el flujo sanguíneo hacia los grandes grupos musculares. Instinto de huida. Ocurre de forma automática.
- Sistema nervioso parasimpático: se activa en situaciones de reposo y tiene un efecto contrario al del sistema nervioso simpático: reduce el pulso y la presión arterial, y tiene un efecto calmante. Se produce de forma automática.
