Tres tipos diferentes

Hay tantas posturas como personas, pero se suelen distinguir tres tipos: tipo posterior, tipo normal y tipo anterior
Cada postura genera tensiones diferentes en el cuerpo y produce una serie de síntomas asociados, tanto somáticos como viscerales
Tipo posterior
- presión torácica alterada
- aumento de la lordosis lumbar
- tendones isquiotibiales cortos
- rodillas flexionadas
- el peso sobre los talones
- presión abdominal anómala
Tipo anterior
- tirón torácico alterno
- aumento de la lordosis cervical
- cuádriceps cortos
- rodillas extendidas
- el peso sobre la parte delantera del pie
- presión abdominal alterna
Tipo normal
- presión torácica correcta
- presión abdominal correcta
- el peso del cuerpo sobre toda la planta del pie

