Si se consumen constantemente alimentos que elevan el nivel de azúcar en sangre muy por encima de los límites normales y el organismo no produce suficiente insulina para metabolizar toda la glucosa, a largo plazo esto puede provocar lo siguiente:
- Aumento de la presión arterial
- Aumento de los niveles de insulina en sangre (acumulación de grasa, colesterol, inflamación, etc.)
- Aumento de los niveles de triglicéridos (TG) y colesterol en sangre
- Mayor riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares
- Aumento del estrés oxidativo
- Los riñones, los nervios y los ojos se ven afectados negativamente
- El proceso de envejecimiento puede acelerarse
La interacción entre el azúcar en sangre y la insulina
Los niveles de insulina después de las comidas suelen seguir la respuesta de la glucosa.
El nivel de azúcar en sangre influye en cómo nos sentimos.

El círculo vicioso

