Proceso de observación
Es recomendable realizar las pruebas al inicio y al final de una nueva fase de entrenamiento. Esto proporciona al deportista una indicación de su estado físico y facilita la comparación con los resultados de pruebas posteriores. Al comparar las pruebas futuras con estos datos, resulta fácil detectar cambios y mejoras, y se obtiene una idea de la eficacia del programa de entrenamiento. El tiempo entre las pruebas depende de varios factores, siendo la fase de entrenamiento del deportista normalmente el más importante. El tiempo entre pruebas puede variar entre dos semanas y seis meses, y al planificar hay que tener en cuenta que normalmente se tarda entre 2 y 6 semanas en ver una diferencia significativa en cuanto al progreso del entrenamiento.
Estímulo
El deseo y la capacidad de mejorar pueden verse influidos en gran medida por la voluntad de alcanzar un resultado concreto en una prueba. El mero hecho de saber que se va a volver a realizar la prueba más adelante hace que el deportista se concentre aún más en mejorar.
Identificación de talentos
Las pruebas sirven, ante todo, para diseñar el programa de entrenamiento más adecuado. Una prueba general, sin especificar una disciplina concreta, puede darte una idea de tu condición física básica, tus puntos fuertes y tus puntos débiles. A partir de estos resultados, puedes averiguar si te convienen más unos deportes que otros. A veces se utilizan las pruebas con el fin de predecir futuros talentos deportivos. Estas suelen basarse en la curva de crecimiento y este intento de identificar el talento rara vez resulta exitoso. Además de la condición física, el éxito deportivo se basa principalmente en la técnica, la táctica y factores psicológicos.
