Secuencia de prueba
El orden de las pruebas puede influir en los resultados. La tensión arterial y la frecuencia cardíaca en reposo deben medirse siempre en primer lugar. Las pruebas que no requieran un calentamiento previo, como ciertas pruebas de movimiento, se realizarán a continuación. Si se realizan varias pruebas de fuerza y resistencia en una misma sesión, debe preverse un tiempo de descanso suficientemente largo entre ellas. Las pruebas extenuantes, como el VO₂máx, deben realizarse preferiblemente en una sesión aparte o, al menos, al final de la sesión de pruebas. El resto de pruebas basadas en la capacidad cardíaca pueden verse afectadas por las pruebas anteriores, así como por el estado mental del deportista, y deben planificarse en consecuencia.
Planificación
Las pruebas deben realizarse en momentos que se ajusten al objetivo de las mismas. Por ejemplo, conviene realizar pruebas al inicio de una nueva fase de entrenamiento y, posteriormente, a intervalos regulares, para facilitar el seguimiento del entrenamiento y los progresos.
Seguridad
Se deben realizar pruebas de seguridad antes de cada sesión de pruebas. Esto incluye desde comprobar que el equipo de pruebas funciona y revisar el material de primeros auxilios hasta tener preparada la botella de agua del atleta o del escalador. En lo que respecta a la seguridad del atleta, durante la sesión de pruebas debes ofrecer sugerencias sobre un calentamiento adecuado para minimizar el riesgo de lesiones.
En las pruebas de resistencia para personas mayores o en casos de necesidades especiales, debe haber asistencia médica y el equipamiento necesario a mano. Las personas mayores de 35 años, sobre todo aquellas con sobrepeso o con hipertensión y/o enfermedades cardíacas, deben consultar a un médico antes de realizar pruebas de esfuerzo. Esto también se aplica a quienes no estén acostumbrados al ejercicio físico.
